Barloventeñidad: Aporte Literario
Jesús "Chucho" García
Indice
a manera de prólogo Tengo y aspiro |
11 |
Capítulo I Origen de la Barloventeñidad Barloventeñidad y barloventear Construcción de la Barloventeñidad Hay un cabo que observar |
13 |
Capítulo II Barloventeñidad: el camino de la décima |
23 |
Capítulo III Barloventeñidad: una propuesta en la novela Noche buena negra de Juan Pablo Sojo |
37 |
| Capítulo IV Barloventeñismo y africanismo en Noche Buena Negra |
51 |
Capítulo V José Fabbiani Ruíz: la barloventeñidad en otro contexto |
61 |
Capítulo VII Barloventeñidad y poesía poesía para aliviar la muerte Barloecoliteratura la nostalgía de lo urbano |
83 |
Referencias |
103 |
Bibliografía |
107 |
A manera de prólogo
Tengo y aspiro.
Tuve la suerte de haber nacido en Barlovento.
Tengo la dicha de tener unos padres también de Barlovento.
Con orgullo tengo una historia digna, una simbolía compleja, una música
que altera los sentidos, una poesía cotidiana y llena de sognos trascendentales.
Tengo unas leyendas que se confunden con el inico de la humanidad, dejada
por ese palabrerio fresco e imaginario de los abuelos.
Tengo unos paisajes, rios, lagunas, caños, mares, montañas,
peces, árboles donde se encontraron los dioses en irreverentes tormentas,
relámpagos y truenos nocturnos.
Tengo gente con rostros de esperanza y gestos hermosos que acompañan
el ritmo del hablar u andar, que aún no han perdido ese divino don
humano que es la hospitalidad.
Pero también tengo una región problematizada ante los rigores
de una modernidad mal entendida, de un progreso que acaba con nuestra riqueza
poética y genera una mentalidad llena de facilismo, mediocridad y desarraigo.
Aspiro seguir siendo barloventeño. Aspiro seguir diciendo "gua
gua gua", aspiro seguir oliendo a cacao, aspiro reivindicar aquellas
manos callisas que trabajaron por el sueño barloventeño, aspiro
resembrarme y reafirmar nuestra barloventeñidad.
Jesús "Chucho" Gacía
El Delirio. 1997